jueves, septiembre 29, 2005

No, gracias

Camino al trabajo me acompañó una lluvia finita que en el campo llaman “jarisna” (no sé por qué).

Subiendo hacia la avenida un grupo de jóvenes obreros descienden de sus trabajos. El sudor, las gotas de agua, humedad en sus ropas, polvo y cemento.

A buen tiempo – me dice uno de ellos, extendiendo hacia mí un yaniqueque untado de cachú.

Que te aproveche (a ti) – le contesto y bajo mi cabeza.

Los dominicanos somos muy ofrecidos, nadie sabe aún por qué.

No hay comentarios.: