martes, octubre 25, 2005

Silenciosamente

Noté que su costumbre era hacer el amor silenciosamente. Me pareció que esa práctica era propia de las personas que se masturban a escondidas. Le pregunté si dormía solo y me contestó que sí.

Me explicó que se masturbaba en el baño porque en su cuarto tenía un cuadro de Jesucristo.

- Pero no es nada malo hacerlo delante de Jesús. Él sabe que eso es algo inherente de los seres humanos. Seguro que también lo hacía, considerando que no tenía mujer.

En este punto guardó silencio, parecía como si su hubiera ofendido un poco. Luego empezó a explicarme que su habitación era como su templo, y toda esa parafernalia en la que yo me niego a creer de un tiempo a esta parte. La conversación se puso aburrida y me dormí.